En cuestiones éticas es indispensable reconocer a quien debe juzgarse ético o no. En este caso se tratan de valorar a los computadores como entes candidatos de ser juzgados como entidades posibles de moralizar.Hay que valorar las dos posiciones que existen al respecto, los tradicionalistas mantienen la posición que la ética clásica puede analizar los problemas éticos en el uso de los computadores “(...) hacen más compleja una situación moral, pero no modifican su naturaleza íntima.” (p. 49). Y la posición no tradicionalista expone que hay que singularizar la ética informática y así debe nacer una nueva ética que se denomina la infoética. Y entrever las razones de peso que cada uno tiene.
Como es muy cierto que nacen nuevas maneras de acercarse a acciones anteriormente realizadas por el hombre con o sin computadores como compartir información gráfica y textual, conocer nuevas personas, consultar, etc. (por no entrar en todo detalle) las nuevas tecnologías deben ser tratadas con gran cuidado por agilizar estas y otras posibilidades como la pornografía, el abuso, el ciber-sexo, la violencia, entre otros. En este sentido los no tradicionalistas tienen razón al estar preocupados por querer detallar la letra menuda de las acciones éticas posibles con los computadores, pero no a tal punto de considerar a las personas y a las maquinas como seres de información en la misma categoría. Está la herramienta que como tal no sirve para nada y luego está el ejecutor que es quien puede hacer de ella un medio de comunicación constructivo o destructivo. Como las teorías éticas clásicas están centradas en el sujeto moral, y esta merece derechos y deberes, se pueden ajustar a las nuevas tecnologías haciendo hincapié sobre las diferencias. Es decir si antes se delimitaba como una falta a la moral permitirle el acceso a pornografía o escenas de violencia a los menores de edad en formato impreso, en la tv, etc., de igual manera hay que regularlo para estas nuevas tecnologías, habrá que hacer evidente todas las posibilidades que hay con ellas y los limites que cada tipo de usuario debe tener. No parece ser necesaria la creación de una nueva ética, pueden hacerse las aclaraciones necesarias de cómo se aplican estas a las realidades actuales y posibilidades que brinda el uso de los computadores a la ética clásica que delimita los elementos fundamentales. Se podrá hacer una comparación, aunque de temas muy distintos, que aplica aparentemente de la misma manera. Cuando se proclamaron los 10 mandamientos las situaciones históricas eran supremamente disimiles aunque en esencia los problemas de asesinato, robo, etc. todavía son actuales pero son tratados de diferente manera según la legislación, pero no se proclaman nuevos mandamientos.
Por esto si existe una singularidad de la ética de os computadores y debe haber una reorganización y recategorización de los elementos éticos que son pertinentes a las nuevas tecnologías, que a su vez pueden ser valorados con la ética clásica como lo afirma la corriente tradicionalista.
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